Perfil del clima de negocios en Nicaragua desde una perspectiva de género
A partir de los datos de la Enterprise survey y la EMNV 2014, se crea un perfil del clima de negocios que viven las mujeres en Nicaragua, observándose en que tipo de empresas se concentran, si en empresas que son ajenas logran ocupar cargos directivos o si la mentalidad del patriarcado aun no permite que ocupen estos puestos, porque cabe recordar que en muchas ocasiones las mujeres por su labor de madre a partir de cierta edad dejan de trabajar porque no muchas empresas son flexibles con respecto a este tema y esto obliga a que las mujeres se concentren más en la informalidad con la creación de negocios propios que le brinden la flexibilidad que necesitan para su rol en el hogar, el cual es un trabajo invisibilizado pero necesario.
Podemos ver en la tabla 1 que únicamente el 16.17% trabajan por tiempo
completo, muchas veces esto conlleva a que las mujeres desempeñen un “doble
trabajo” porque estas asisten a su trabajo y a la misma vez ejercen los labores
domésticos en su hogar o trabajo familiar NO remunerado lo cual podría verse
como una limitante de la fuerza o capacidad laboral que las mujeres podrían
desempeñar en un trabajo formal remunerado. Según la OIT la brecha salarial
existente entre mujeres y hombres es del 23%. Podemos ver únicamente el 26.79% de
las mujeres trabajando están en cargos directivos, esto es porque existe una
¨inequidad (de género) a nivel salarial", lo que significa que a igualdad
de condiciones los hombres perciben una remuneración mayor que las mujeres
teniendo las mismas capacidades laborales o intelectuales, las diferencias
salariales entre hombres y mujeres no están asociadas al nivel de
responsabilidad, sino al "tipo de tarea a realizar y la industria en la
cual se trabaja", ya que en nuestro país muchas empresas tienen la percepción
que hay trabajos que no son adecuados para ser ejercidos por una mujer y surge
la discriminación de género.
En Nicaragua lo que se ha presentado es una
segregación vertical, esto implica que los puestos de decisión, poder y
jerarquía –tanto en el sector público como en el privado– son ocupados
mayoritariamente por hombres. (Organizacion Internacional del Trabajo, 2014) . La ley 648 de
igualdad de derechos y oportunidades esta principalmente enfocada en ejecutar y
generar planes de empleo que establezcan igualdad de acceso y de oportunidades
entre mujeres y hombres (Organizacion Internacional del Trabajo, 2014) en el cual el sexo
no debería de presentar un criterio para ser elegido. Actualmente se están
creando planes que incentive a las mujeres a optar a Carreras técnicas y
oficios profesionales que son poco tradicionales en nuestra cultura laboral.
De este porcentaje podemos ver en la gráfica que el 60.92% son propietarias
de microempresas en su gran mayorías estas están en la informalidad, hasta
cierto punto las mujeres dueñas de pequeños negocios se sienten bien porque
sienten que tienen la facilidad de administrar sus negocios y al mismo tiempo
encargarse de sus hogares. Otra de las razones es porque muchas veces en
nuestro país las mujeres no tienen acceso al crédito por lo que podría resultar
como un limitante para estas, en el país es muy difícil que las personas emprendan
un negocio y lo desarrollen, mucho más las mujeres que no tienen capital para
iniciar pequeñas o medianas empresas con capital propio y se presentan muchas
limitaciones para optar al crédito formal en nuestro país. Es por eso que estas
optan a los programas solidarios para la inauguración de pequeñas y el apoyo a
la mediana empresa brindados por el gobierno. Podemos ver que conforme crece el
tamaño de la empresa la cantidad porcentual de mujeres disminuye.
Del total de las empresas encuestadas, el 48.81% de empresas tienen como
propietarias mujeres en el gráfico anterior se observa como están distribuidas
por el tamaño de la empresa, observando que el mayor porcentaje tiene una microempresa
y como ya se mencionó anteriormente entre más grande la empresa disminuyen las
pertenecientes a la mujeres, debido a múltiples factores como limitaciones del
crédito, doble jornada laboral, trabajo no remunerado (labores de la casa).
De los 6850 jefes del hogar que están en la encuesta, 2758 de los jefes son
mujeres equivalente al 40.26%, esto muestra la fuerza que aún tiene el sistema
tradicional (patriarcado) sobre las familias, sin embargo se observa que se ha
ido avanzando casi en la mitad de familias el jefe del hogar es una mujer. De las
mujeres que son jefas de hogar el 30.71% de ellas se encuentran en la
informalidad laboral, en cambio en los hombres solo el 28.76% de los que son
jefes del hogar son trabajadores por cuenta propia, ya que estos están en su
gran mayoría posicionados en las entidades públicas o empresas privadas, son
pocos los casos en los que se ve a un padre de familia encabezar un micro
negocio.
Los jefes del hogar con empleo secundarios (en trabajos por cuenta propia)
fueron equivalente el 61.24%, de ellos. En el caso de los trabajos secundarios
las mujeres tienen doble jornada laboral y su segundo trabajo es por cuenta
propia son un total del 38.76% las que están en ese lado informal como doble
jornada. Muchas veces esto se les hace difícil a las mujeres debido a que a
parte de sus empleos muchas de estas mujeres tienen que ejercer labores en el
hogar por lo que la mayor parte del tiempo no dan abasto o simplemente son
menos productivas que los hombres.
A pesar de que hoy en día las mujeres están más incorporadas que nunca en
el mundo laboral, aún hay discrepancias debido a la segregación de género que
implementan las empresas; las cuales perjudican principalmente a la mujer ya
que estas están obteniendo empleos con una menor remuneración o en su mayoría
en empleos informales. A pesar de la disparidad existente en cuanto se trata de
empleos con las mujeres y los hombres, las mujeres están optimando en dejar por
lado el trabajo familiar no remunerado para estar en el sector de servicios
(empresas).
Entre 1995 y 2015, la tasa mundial de participación de las mujeres
en la fuerza de trabajo cayó del 52,4 al 49,6 por ciento. (OIT, 2016) ;
en el país a pesar de que se están implementando leyes y políticas a favor de
la equidad de género aún existen muchos rezagos por cubrir, más que todo hay un
problema cultural en el que muchas veces se le evita a una mujer que pueda
ejercer en algunos campos laborales porque ¨no se le ve benque trabaje ahí aun
así que esta haga a las mismas funciones de un varón. El gobierno tiene que
crear políticas o romper los paradigmas excluyentes de las mujeres en las
cuales las mujeres y hombres tengan las mismas oportunidades laborales sin
sesgo alguno.
En Nicaragua hoy en día uno de los sectores económicos que presenta mayor
auge es el sector de la construcción y este en específico beneficia
directamente a los hombres por la fuerza física ejercida en estos empleos, esto
como consecuencia limita a las empresas a aprovechar de la diversidad de género
y habilidades que pudiesen prestar las mujeres a las empresas; los empleos para
las mujeres son más precarios carecen de prestaciones y beneficios sociales;
esto no trae como consecuencia únicamente bajos ingresos sino que también
podrían estar expuestos a diferentes riesgos.
Un ejemplo de esto son las mujeres
pobres o trabajadoras a domicilio, las trabajadoras de servicio doméstico,
migrantes, las mujeres que trabajan en el campo y trabajadoras del sexo están
posicionadas en el ¨los grupos de trabajadores más vulnerables y desprotegidos¨ (Pedwell,
2008)
El gobierno debe seguir implementando nuevas políticas que permitan que la
equidad de género sea cada vez más pareja y que se dejen las percepciones de
que las mujeres no pueden optar a ciertos tipos de empleo, políticas que sirvan
como incentivos a las empresas para contratar más mano de obra femenina, en la
que sea posible que si la mujer es capaz de desempeñar las mismas tareas que un
hombre no tenga que recibir menos dinero como remuneración por el simple hecho
de ser mujer.





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